Actualmente vivimos en una sociedad tecnológica que va avanzando día a día y en la que tenemos que estar constantemente activo y receptivo para entender y manejar las nuevas innovaciones. Esta sociedad tecnológica, utiliza recursos como las redes sociales y plataformas digitales para promocionar sus productos.
Prácticamente todas las imágenes publicitarias tienen un denominador común, la cosificación y la degradación de la figura de la mujer. Este fenómeno llega a producirse hasta tal punto de considerar a la mujer como un objeto y un trofeo que conseguir.
Con esta practica hemos conseguido analizar en profundidad los elementos que contienen las imágenes publicitaras y así darnos cuenta del poder de manipulación y el trasfondo que llevan a cabo las grandes entidades. Estos anuncios generan un impacto social perpetuando los cánones de belleza impuestos por la sociedad.
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