Esta imagen publicitaria pertenece a la marca de ropa Sisley, en su campaña de primavera/verano 2001.
En la foto podemos ver poco del producto que quiere mostrar la marca (el vestido de la mujer) y vemos mucho más a la mujer y al hombre. Ella está tumbada en un sofá, mientras está siendo atada por el hombre, probablemente formando parte del acto de un secuestro o un rapto. La identidad de ella queda totalmente a la vista, ya que se puede apreciar su cara totalmente, pero sin embargo, la del hombre queda cubierta, solo se aprecia el esfuerzo que está realizando por atarla.
No solo considero que han hecho una mala publicidad del vestido, sino que considero que es una imagen misógina donde ataca a la mujer, haciéndola ser el sexo débil y sumisa, sin capacidad de oponerse a la fuerza o ideas del hombre.

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